Los polímeros conjugados muestran amplias perspectivas de aplicación en áreas como la conversión termoeléctrica y la electrónica flexible, gracias a sus ventajas de ligereza, flexibilidad y procesabilidad en solución, mientras que el dopaje es una estrategia clave para lograr alta conductividad eléctrica. Sin embargo, el dopaje molecular único a menudo tiene dificultades para equilibrar la concentración de portadores y el orden estructural. Este estudio propone una estrategia de dopaje doble secuencial, utilizando pol(3-hexiltiofeno-2,5-diyl) (P3HT) como sistema modelo, introduciendo previamente (2,3,5,6-tetrafluoro-7,7,8,8-tetracianobenzodiquinodimetano) (F4TCNQ) en el polímero, seguido de un dopaje profundo redox mediante FeCl3. Los resultados muestran que el pre-dopaje con F4TCNQ amplía el espacio entre las cadenas laterales alquilo del polímero mientras mantiene el orden estructural, formando canales favorables para la difusión del FeCl3 y la transferencia de carga; en el dopaje secundario con FeCl3, el FeCl3 más oxidante reemplaza parcialmente al F4TCNQ, mientras que la película de dopaje doble secuencial mantiene un alto orden cristalino, logrando una distancia de apilamiento π-π más compacta y una orientación molecular estable. El dopaje doble secuencial favorece la transformación de polarones a bipolarones, reduce la concentración de espín, mientras que la concentración de portadores y la movilidad son mayores que en el sistema de dopaje único. Bajo condiciones óptimas, la conductividad de la película P3HT con dopaje doble secuencial alcanza 595.9 S/cm, que es 10.6 y 9.4 veces mayor que la de las películas dopadas únicamente con FeCl3 y F4TCNQ, respectivamente. La estrategia propuesta de “primero optimizar la estructura, luego dopar en profundidad” proporciona una vía eficaz para lograr alta conductividad en polímeros conjugados.